Judicial. En las últimas horas, Ricardo Romero, director seccional de Fiscalías Medellín, reveló que a través de los análisis practicados por Medicina Legal al cuerpo del sacerdote Javier Eduardo González Pertuz, se encontraron altos volúmenes de alcohol en la sangre.
Cabe recordar que el pasado 4 de febrero, el sacerdote de 39 años y oriundo de Planeta Rica, se encontraba en un bar de Medellín departiendo con otra persona, pero al cierre del establecimiento, sus encargados se dieron cuenta de que el religioso estaba muerto.
Desde entonces, las autoridades tratan de esclarecer la misteriosa muerte de González Pertuz. Las miradas se centran en la persona que lo acompañaba, quien lo despojó de sus pertenencias.
Las autoridades en la capital paisa revelaron que en otros exámenes toxicológicos, estos resultaron negativos para otras sustancias.
Y es que una de las hipótesis que se manejó en un principio por los investigadores, es que el cordobés pudo haber sido víctima de sustancias alucinógenas, pero ello quedó descartado.
De hecho, hasta el momento no se ha podido determinar si le suministraron alguna sustancia que pueda relacionarse con su muerte.
La muerte del sacerdote continúa por establecer.





