Nación. El presidente Gustavo Petro, ha asumido la responsabilidad por lo sucedido con los 75 policías secuestrados en San Vicente del Caguán, en Caquetá, el pasado 2 de marzo, durante las protestas de campesinos e indígenas.
Tras conocerse la orden de detención contra el coronel Javier Antonio Castro, comandante de la Policía del Caquetá, Petro afirmó que él era “el único responsable” de lo ocurrido.
El mandatario señaló que como Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares, él era el encargado de las acciones en la zona y que responde ante el juez militar que juzga a su jefe de Policía en Caquetá por sus órdenes de no matar a la población civil.
Petro también declaró que no quiere jueces que presionen para bombardear niños, hacer falsos positivos o masacrar a los manifestantes.
La Justicia Penal Militar informó que la orden de captura contra el coronel Castro se debió a que este no había asistido a una diligencia indagatoria debido a una incapacidad médica.
La orden busca garantizar que se realice la diligencia y, una vez cumplida, un juez decidirá si lo deja en libertad o no.
A pesar de la situación, el presidente Petro respaldó al coronel Castro y anunció que se contratarán los mejores juristas internacionales para defender a los oficiales de Policía que defiendan los derechos humanos en Colombia.





