“Resulta razonable asegurar que las sacudidas violentas son expresiones agresivas que, si son dirigidas hacia un menor, constituyen maltrato infantil y pueden producir lesiones o la muerte”, señaló la Corte.
El alto tribunal determinó que se puede suscribir el delito de homicidio preterintencional, lo que sucede cuando la intención de alguien es solo lesionar a otro, pero no causarle la muerte.
La decisión se conoció luego que un abuelo sacudiera violentamente a su nieta de 9 meses para que parara de llorar, sin embargo, perdió el conocimiento y falleció.





