Este domingo, se conoció que el gobierno ucraniano aceptó iniciar un dialogo con Rusia en la frontera con Bielorrusia, cerca de la zona de exclusión de Chernóbil, decisión tomada luego de la intervención del presidente bielorruso Alexander Lukashenko.
“La delegación ucraniana se entrevistará con la (delegación) rusa sin fijar condiciones previas en la frontera ucrano-bielorrusa, en la región del río Prípiat”, declaró la presidencia en un comunicado.
Entre tanto, Zelenski dijo que no mantendrá las conversaciones con Rusia en Bielorrusia, donde se encontraban estacionadas tropas rusas antes de invadir la frontera norte de Ucrania.
La decisión se toma, luego que Rusia no haya conseguido tomar completamente ninguna de las grandes ciudades del país, ni derrocar al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, después de cuatro días de ataques militares.
Zelenski le había propuesto a Rusia reunirse en “Varsovia, Bratislava, Budapest, Estambul y Bakú” como opciones para iniciar una mesa de dialogo.





