Después de una reunión entre el embajador ruso, Nikolay Tavdumadze y la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez para aclarar lo relacionado con el suministro de armamento ruso a Venezuela y las declaraciones del ministro de Defensa, Diego Molano.
Los funcionarios colombianos mostraron su preocupación por los enfrentamientos y la alta inseguridad que se vive en la frontera, manifestando que se debe trabajar para evitar el riesgo de que los equipos militares rusos, terminen en manos de los grupos armados ilegales que operan a ambos lados de la frontera.
“Requerimos que no haya el más mínimo riesgo de que la cooperación militar que existe entre Rusia y Venezuela, desde mucho tiempo atrás, no vaya, eventualmente, a terminar cualquier equipo militar ruso en manos de grupos ilegales que hacen presencia en la frontera”, expresó la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.
Ramírez resaltó que el embajador ruso entendió la necesidad de una comunicación “directa” y “muy franca” sobre cualquier preocupación del Gobierno colombiano sobre la asistencia militar en la frontera con Venezuela.
Las tensiones con Rusia comenzaron el pasado 3 de febrero con las declaraciones del ministro de Defensa, Diego Molano, en las que aseguró que Rusia le estaba brindando asistencia técnica al régimen de Venezuela. Pocas horas después, la embajada rusa tachó las afirmaciones como “falsas” y mostró su preocupación por los “continuos intentos de acusar sin fundamento”.
Finalmente, según lo comunicado por el Gobierno, en la reunión se acordó incrementar la relación bilateral entre los dos países para lograr una mayor cooperación educativa, cultura y comercial.





