Redacción. Según un balance emitido por el ministerio de Salud de Líbano, la explosión que sacudió al puerto de Beirut dejó un saldo de 158 muertos y más de 6 mil heridos.
Entretanto, miles de personas adelantaron acciones de protesta en contra del gobierno libanés, tras el acontecimiento que dejó pérdidas materiales.
Por su parte Sami Gemayel, jefe del partido Kataeb, anunció su renuncia, junto a dos diputados del mismo partido cristiano.
Tras las movilizaciones que generó la explosión, Gemayel aseguró que es hora de construir un “nuevo Líbano”, pues por el momento la población considera a la clase política dirigente como inepta y corrupta.
En el transcurso de la semana, otros dos parlamentarios emitieron su renuncia.





