Por Mónica Helías. Se acerca la tan esperada fecha del 31 de diciembre, y los preparativos para la celebración de fin de año no se hacen esperar. Es común que todas las familias se reúnan durante esa noche, disfruten de una deliciosa cena, y algunos, hacen rituales especiales, o los denominados “agüeros” para que el nuevo año les traiga salud, prosperidad y puedan cumplir sus propósitos.
LA RAZÓN.CO hizo un sondeo por las calles de la ciudad, para descubrir qué tienen preparado los cordobeses para este día, y cuáles son esas actividades especiales para que el 2016 sea mucho mejor.

Reinaldo Pava, habitante del barrio Ospina Pérez, dice que para esta fecha siempre se reúne con sus tres hijos y sus 7 nietos, comen “arroz apastelao”, y él tiene por costumbre, a las 12 de la noche, salir con una maleta a recorrer la cuadra, dice que este es su ritual para que el nuevo año le traiga muchos viajes, y pueda conocer otros lugares.
Por su parte Adalberto Fuentes, habitante del barrio El Dorado, afirma que lo mejor es compartir en familia, “comer y pasarla bien”, agradecer por lo bueno y lo malo que pasó en el año, y dice no practicar ningún agüero en especial, “hacemos una oración para que nos vaya bien, y dejamos todo en manos de Dios”.
A su vez, Dailor Flórez, residente en Villa Cielo, dice que en su familia se reúnen todos los hijos y nietos y comparten una cena típica; los pasteles, además asegura que en su mesa nunca falta el arroz, la lenteja y el fríjol, para que la prosperidad y el alimento estén siempre presentes en el nuevo año.

Farides Blanco, cuenta que en su casa en el municipio de San Bernardo del Viento, comparten en familia y es común que se coloquen doce “tapillas” marcadas con el nombre de cada mes, con un poquito de sal en cada una, luego se ponen debajo de una “totuma”, y al pasar la noche se observa cuidadosamente: en la que se haya disuelto la sal, será el mes en el cual lloverá, por el contrario donde ésta se conserve, será un tiempo seco.
Yised izquierdo, habitante del municipio de Purísima, dice que a las 12 de la noche se “riega incienso” por toda la casa, para atraer las buenas energías, y que al lado de sus familiares disfrutan del tradicional pavo relleno y se comen las 12 uvas con su respectivo deseo.
La fecha de fin de año, es una oportunidad para que familiares y amigos se reúnan, compartan y disfruten, expresando la gratitud por el año que se va y los deseos por el nuevo que llega, que trae nuevos sueños y metas por cumplir.







