Los cerca de 30 vendedores mayoristas de pescado, del centro de Montería, exigieron a la nueva administración, que les gestione una reubicación en un espacio más amplio que el propuesto por la administración saliente (calle 36), y así mismo piden les otorguen una compensación “justa” por su traslado.

Reiteraron que la compensación que les proponen de aproximadamente 25 millones de pesos, no es “justa”, y no les alcanzaría para instalarse con todas las condiciones en su nuevo lugar de trabajo.
En voz de Donaldo Trujillo, quien lleva más de 45 años en esta labor, alzaron su voz de protesta, por el “desalojo y el desplazamiento” que han sufrido, dicen de una forma “arbitraria” por parte de la actual administración municipal, y afectando no solo a sus familias, sino a la de cientos de monterianos de escasos recursos que se abastecen de esta central mayorista, para ganar sus ingresos diarios.

Luis Benítez, propietario de otra de las pesqueras mayoristas, aseguró que la situación que viven es “crítica”, y que sus ingresos se han disminuido en un 70%, por lo que incluso, hasta el patrimonio de cada uno de ellos, está en riesgo.
Revelaron también, que esperan que la nueva administración gestione soluciones con prontitud y garantías.







