Redacción. A partir de este primero de septiembre el departamento de Córdoba se acoge al aislamiento selectivo con distanciamiento individual responsable que estableció el Gobierno Nacional.
El gobernador Orlando Benítez a través del decreto 385 de 2020 “no planteó excepciones sino restricciones y prohibición de actividades que generen aglomeración”.
La normativa expedida por el Gobierno de Córdoba da vía libre a que los alcaldes cuyos municipios estén en alta afectación por COVID-19 implementen medidas adicionales.
Es así, que estas localidades pueden decretar restricciones complementarias en el territorio correspondiente a su jurisdicción.
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Los alcaldes de los municipios con ALTA AFECTACIÓN en el Dpto. De acuerdo a sus competencias legales y constitucionales podrán decretar medidas adicionales y complementarias en el territorio correspondiente a su jurisdicción. pic.twitter.com/w7Ze2QkdtJ— Orlando Benítez (@orlandobenitezm) August 31, 2020
Estas medidas deberán tener como único propósito la prevención del riesgo de contagios tales como: restricción de circulación con parrilleros, pico y placa de vehículos y motocicletas, cierre de barrios y sectores por georreferenciación, suspensión de actividades o toques de queda más estrictos.
Los municipios con alta afectación en Córdoba son 23: Montería, Canalete, Cereté, Chimá, Chinú, Ciénaga de Oro, Cotorra, La Apartada, Lorica, Los Córdobas, Momil, Montelíbano, Moñitos, Planeta Rica, Pueblo Nuevo, Puerto Libertador, Sahagún, San Andrés de Sotavento, San Carlos, San José de Uré, San Pelayo, Tierralta y Tuchín.





