Ciento nueve pacientes con hemofilia y otras coagulopatías afiliadas a Nueva EPS quedaron sin atención especializada después de que la IPS Integral Solutions SD S.A.S. terminó su contrato con la entidad promotora de salud. La institución prestadora tomó la decisión luego de que Nueva EPS no cumplió los compromisos económicos que había acordado en los primeros meses de 2026.
Integral Solutions, con 13 años de trayectoria en el manejo integral de hemofilia, artritis y enfermedades huérfanas, anunció mediante comunicado que continuar con la atención sin garantías financieras representaba un riesgo directo para su operación. Por eso procedió a la entrega inmediata de los pacientes a Nueva EPS, que hasta el cierre de esta información no se pronunció sobre cómo garantizará la continuidad de sus tratamientos.
Para las personas con coagulopatías, dejar de recibir tratamiento no es un problema administrativo: es una amenaza real a su salud. Sin la medicación oportuna, estos pacientes enfrentan sangrados no controlados y complicaciones que pueden ser fatales. El caso del niño Kevin Acosta, quien murió recientemente en Bogotá por no recibir sus medicamentos a tiempo, ilustra con crudeza lo que puede ocurrir cuando la cadena de atención se interrumpe.
El contexto financiero de Nueva EPS agrava el panorama. La Contraloría General de la República documentó que la deuda de la entidad creció 198 % entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, al pasar de 5,42 a 21,37 billones de pesos. En ese mismo período, el patrimonio pasó de un saldo positivo de 485.209 millones a un déficit de 6,25 billones.
Noventa y cinco IPS interpusieron embargos que superan los 2 billones de pesos por falta de pagos, y las quejas ante la Defensoría del Pueblo crecieron 107 % durante 2025, con 14.603 registros. La Procuraduría, por su parte, concluyó que la intervención ordenada por la Supersalud en abril de 2024 no corrigió el rumbo financiero de la entidad, que hoy atiende a 11,7 millones de colombianos.




